viernes, 1 de junio de 2012


En la siguiente imagen se pretende mostrar a varios personajes que ocupan puestos relevantes en educación, pero hay algo que nos impide verlos. ¿Qué es? Sus propios nombres y sus cargos. 

¿Lo veis? El hombre devorado por su trabajo, que ha olvidado su cuerpo y ahora se convierte en un mero nombre y una ocupación. La alienación en potencia. Ya no hay nadie ahí dentro, son carcasas vacías, siluetas -a lo sumo-, pero su cara no se reconoce entre tanto pie de página. Han sido sepultados por la infografía, pero más que eso, han sido sepultados por la codicia de ser alguien.

Lo que no desaparecerá nunca será el Estado, por eso siempre lo ponen en algún sitio alto.